Nada, ni las peores campañas presidenciales que nos ha tocado ver, se puede usar de pretexto para distraerse de los avances relevantes que se están haciendo desde el gobierno y los tribunales en materia de derechos humanos. ¿Sabías que tus derechos como consumidor son considerados derechos humanos y que cuando un proveedor no cumple con los servicios que promete, viola tus derechos humanos?

Esta nueva perspectiva es el resultado de una suma de factores. Por un lado, una reforma a nuestra Constitución que desde el 2011 ha cambiado la labor de los tribunales cuando defienden derechos humanos y sus garantías. Pero también la labor de los óranos de gobierno que se tomen en serio la reforma y apliquen su contenido.

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), en su papel de defensor de los derechos de los consumidores, acaba de anotar un punto a favor de los consumidores y de sus derechos en un caso que es importante comentar.

Se trata de la defensa de los consumidores perjudicados por el cierre de la compañía aérea Mexicana de Aviación. Esta batalla la libró la Profeco representando a pasajeros que se quedaron desprotegidos y que otorgaron su poder a la Profeco para que los representara. La Profeco reclamó el reembolso de sus boletos y exigió resarcir el daño patrimonial de los consumidores causado por Mexicana.

Al Tribunal Colegiado en Materia Civil del Primer Circuito le tocó resolver la apelación de Profeco y aprovechó la ocasión para pronunciarse sobre los derechos de los consumidores aplicando la nueva reforma de derechos humanos. Gracias a esta interpretación, los consumidores tenemos derechos humanos cuando realizamos transacciones comerciales.

El Tribunal consideró que el derecho de los consumidores comprende el artículo 25 de la Convención Americana de Derechos Humanos, que establece que toda persona tiene derecho a un recurso judicial sencillo y rápido que la proteja de la infracción a los derechos fundamentales. Además, el Tribunal interpretó diversos artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y del Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos sobre las garantías jurisdiccionales de las personas equiparadas a los consumidores. Incluso, el Tribunal aludió a las Directrices para la Protección del Consumidor de la Organización de las Naciones Unidas del 1985, donde se establecen los derechos básicos de los consumidores.

Porque la mayoría de los consumidores afectados compraron sus boletos por internet, y usaron el comprobante de sus transacciones como prueba para exigir su dinero, el Tribunal dijo que la garantía de los derechos comprende una protección de los consumidores en sus transacciones electrónicas. Sin esta protección, el consumidor que compra por internet se quedaría sólo frente al proveedor para exigir reembolsos o cancelaciones.

El Tribunal también resolvió que por encima de los pagos y reembolsos que establece la Ley de Concursos Mercantiles, los derechos de los consumidores se interpretan conforme al artículo 1 de la reformada Constitución: “en términos de la protección más amplia como sector frágil de la sociedad frente a la concursada y de acuerdo con el método de interpretación de los derechos fundamentales o humanos reconocidos constitucionalmente, que coincide con el previsto en los Tratados Internacionales de los que México es parte.”

También dijo que los derechos de los acreedores frente a la Ley Mercantil, son los más desprotegidos por ésta y que, como un derecho humano, el tribunal debe garantizar la “igualdad ante la ley” en la protección judicial a los derechos colectivos de los afectados.

En suma, el Tribunal favoreció en todo momento a los consumidores afectados con la protección más amplia. El Tribunal reconoció que “los consumidores afrontan a menudo desequilibrios en cuanto a capacidad económica, nivel de educación y poder de negociación; y teniendo en cuenta (...) la importancia de promover un desarrollo económico y social justo, equitativo y sostenido (...)”

Los consumidores que se vieron afectados con el cierre de Mexicana, y que acudieron a la Profeco para que los representara, finalmente verán la justicia en sus monederos. Pero todos los consumidores nos beneficiamos, porque con este logro de la Profeco, tenemos más seguridad frente a las empresas que buscan incumplir sus obligaciones y librarse de sus responsabilidades